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La Realidad está mal repartida mayo 17, 2007

Posted by saulon in Life.
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Juan José Millás
El País 16.05.2007

detencion_supuesto_asesino_victoria.jpg
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Soledad Torres Acosta es el nombre de una plaza rectangular, situada detrás de la Gran Vía de Madrid, donde en junio de 2006 murió asesinada una prostituta ucrania de la que la prensa no daba el apellido y cuyo nombre, Victoria, era probablemente falso. Pero la chica, de 35 años, murió de verdad a manos de su novio, que la cosió a cuchilladas junto a un quiosco de prensa cerrado desde hacía meses por el fallecimiento de su dueño. No tenemos ni idea de quién fue el último cliente de Victoria, pero nos gusta imaginar que quizá vio la noticia por la tele, en compañía de su mujer e hijos, asombrándose de las dos caras de su vida. Por un lado, ésta de cuarto de estar y pantalla de plasma y, por otro, la de la plaza de Soledad Torres Acosta, donde quizá un día o dos a la semana contrataba a la chica. Todo tiene su reverso. El centro de Madrid, por ejemplo, alterna el rostro amable de la Gran Vía con la espalda diabólica de esta plaza y sus calles aledañas, que son el culo por el que el cuerpo social expulsa lo que no ha sido capaz de digerir. Me gusta imaginar que el último cliente de Victoria se acercó durante los días que siguieron al crimen por la plaza y dejó caer disimuladamente una flor, o unos pétalos, en el lugar donde el forense procedió al levantamiento del cadáver.

Casualmente, un día antes del crimen, los vecinos habían difundido un vídeo, grabado por ellos mismos, en el que se denunciaba el aspecto terrible de la plaza, así como las peleas que tenían lugar en ella y el comercio de drogas que se llevaba a cabo en sus esquinas. Uno de esos vecinos, entrevistado por este periódico, dijo que él estaba dispuesto a aceptar debajo de su casa una ración equis de realidad, pero no la de toda la ciudad. La muerte de Victoria confirmó que en esa plaza se daba, en efecto, un exceso de realidad, lo que provocó que, prácticamente en 24 horas, representantes de todas las formaciones políticas se pasaran por ella para pronunciar tópicos y hacer promesas. La pobre Victoria se había convertido de un día para otro en un símbolo de la inseguridad ciudadana. Del mismo modo que el soldado desconocido representa, paradójicamente, a todos los soldados conocidos, el cuerpo de aquella indocumentada del Este sirvió para que los documentados del Oeste exigiéramos a las autoridades un reparto más justo de la realidad.

Y funcionó, porque a los pocos días entraron en la plaza varias cuadrillas de obreros que, tras cerrarla al tráfico, se pusieron a trabajar intensamente en sus entrañas. La idea era recuperarla para los vecinos, aunque no podemos avanzar resultados porque el culo de la Gran Vía, en las calles de los alrededores, sigue siendo un culo.

No se pierdan los detalles de la foto: a la izquierda, un policía reduce con la ayuda de un inmigrante (seguramente irregular) al asesino de Victoria, mientras un mutilado hace el gesto de ofrecerles un cigarrillo. Pero lo que tiene en la mano no es un paquete de tabaco, sino un teléfono móvil con cámara. Quiere decirse que está sacando una foto, de recuerdo. De Soledad Torres Acosta, sabemos que fundó las Siervas de María, orden religiosa que nació con el objetivo de atender a toda clase de enfermos y desamparados. No sabríamos decir si el hecho de que la plaza que lleva su nombre estuviera siempre llena de desamparados y enfermos es una coincidencia o un sincronismo.

Comentarios»

1. nosequé - mayo 17, 2007

Una buena frase (Millás es genial) “sus calles aledañas, son el culo por el que el cuerpo social expulsa lo que no ha sido capaz de digerir”.
Ya sabes, que suelo ir a su sitio que hay mucho de lo que somos incapaces de “digerir y de ver”, son los invisibles. Pero cuando los ves todos juntos, te das cuenta que son como yo, pero sin posibilidades (o muy pocas), para poder salir de donde les hemos metido todos.
Somos unos malditos hipócritas, los necesitamos, los utilizamos, pero no queremos que existan o por lo menos que no molesten. Lo malo es que de vez en cuando, van y se mueren o los matan y eso molesta.
Victoria, hoy aquí ya no eres una desconocida.
Gracias, Saulo

2. .:: KamE ::. - mayo 17, 2007

Aunque sea noticia, esto pasa mucho más de lo que se pueda imaginar en muchos culos urbanos. Se exprime la realidad y sus dos caras y apenas somos capaces de mirar conscientes hacia otro lado, porque somos tan mierdas como el resto. Encerramos a personas en mundos diferentes y tenemos los huevos de sorprendernos cuando ocurren estas cosas. Al menos el dolor quedará para el que se folla a los muertos a sabiendas y que, hasta el momento, no será quien mejor duerma de nosotros. Eso seguro.

Jamás aprenderemos

3. neekoo - mayo 21, 2007

….. Que trasfondo mas bien enfocado

seeU


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